NO me agazapo
sobre tus papeles
sólo porque
hayas quebrado
mis días.
No te todo
con los ojos
suaves
sumergidos
como miga de pan
y miel.
No te beso
con el tiempo
en los labios.
No te quiebro
las manos
con mis hachas
oxidadas.
NO afilo tu voz
con las navajas
de la
desesperación.
NO te destierro
de mi boca
con la memoria
de lo nefasto.
No tejo tu final
con las agujas
tenaces
del olvido.
No busqués
ahora*
tus niños
no lloran sobre mis fetos.
*los cuchillos.
sábado 11 de julio de 2009
domingo 7 de junio de 2009
De volver
En el fin
de tus escaleras
me encontraron
huyendo.
Te olía
como al recuerdo
y los albores
del tiempo.
Así
me arrastraba
enseñándole
a elongar
a mis manos.
Encrispada
me lanzaba
en tus ataques
con mis harapos
de luciérnagas
y nueces.
Y cuando
alcanzaba
la punta
del último
escalón
me refugiaba
mirando la pared
bajo una baranda
de espadas.
Tan sólo con
unas sombras
mi torso viajaba
entre la música
y el chirrido
de las maderas.
Y tan ambigua
como soñada
me descuartizaba
con los clavos
de aquellos tablones.
Hasta que al fin
subió
y en el fin de
las escaleras
me encontraron huyendo.
de tus escaleras
me encontraron
huyendo.
Te olía
como al recuerdo
y los albores
del tiempo.
Así
me arrastraba
enseñándole
a elongar
a mis manos.
Encrispada
me lanzaba
en tus ataques
con mis harapos
de luciérnagas
y nueces.
Y cuando
alcanzaba
la punta
del último
escalón
me refugiaba
mirando la pared
bajo una baranda
de espadas.
Tan sólo con
unas sombras
mi torso viajaba
entre la música
y el chirrido
de las maderas.
Y tan ambigua
como soñada
me descuartizaba
con los clavos
de aquellos tablones.
Hasta que al fin
subió
y en el fin de
las escaleras
me encontraron huyendo.
domingo 3 de mayo de 2009
El ardor
se puede difuminar
en la vida
por diversos instantes.
El hombre
cortando el pasto
de los jardines primeros...
La madurez
lo infantil de los sueños.
Las baldosas que me
sonríen
embelesadas
tan pegadas que ni respiran.
Una esquina
dos chicos pidiendo.
Dos almas
en cautiverio
del imperio.
En cautiverio.
Cuatro manos de arroz y pan duro.
Mil manos de arroz y pan duro.
Cuatro bocas cerradas.
Diez mil bocas cerradas.
Un hilo de fronteras
que nos une
100.000 hilos que nos separan.
(30.000 extensiones del cielo
30.000 semillas que ya están sembradas)
se puede difuminar
en la vida
por diversos instantes.
El hombre
cortando el pasto
de los jardines primeros...
La madurez
lo infantil de los sueños.
Las baldosas que me
sonríen
embelesadas
tan pegadas que ni respiran.
Una esquina
dos chicos pidiendo.
Dos almas
en cautiverio
del imperio.
En cautiverio.
Cuatro manos de arroz y pan duro.
Mil manos de arroz y pan duro.
Cuatro bocas cerradas.
Diez mil bocas cerradas.
Un hilo de fronteras
que nos une
100.000 hilos que nos separan.
(30.000 extensiones del cielo
30.000 semillas que ya están sembradas)
domingo 26 de abril de 2009
miércoles 22 de abril de 2009
domingo 12 de abril de 2009
Métodos
"La tejedora que incauta tus telares.
El ritmo fácil de la caida.
Sàndalo en tus pesares.
Se unen los hilos
al calor del tacto"
Oímos los ruidos
los golpes
la fibra
del cuerpo.
Descansar entre
el encierro
y los puños
que las paredes
arremeten
contra el tiempo.
Con el sueño intacto
debajo de mis palmas
desgranadas en sol.
De qué colores
se viste
la vida...
De qué mármol
se tejen
las tumbas...
A qué ruiseñor
se resiste
la plegaria...
(Entre qué gemidos se configuran los silencios...)
Soy la nena
anciana
entre infantes de vidrio
entre ceràmicas de cuero
arrugado de juventud.
Mi sangre
roja
se desviste
como la tinta
que dibuja
ramas
como brazos quebradizos
pasajes al destierro.
En pasos cortos
se va
arrastrando
el cuervo.
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